Entrevistas: Florencia Bertotti

Entrevistas | 19, septiembre 2009 | 13 Comentarios!




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A poco de estrenar Niní, que protagoniza y a la vez produce con Guido Kaczka, la actriz revela que la tira juvenil es “como un hijito nuevo”. Dice que le encanta trabajar con su marido. Y revela que como no puede separarse un instante de su bebé, de 1 año y 2 meses, lo lleva a las grabaciones.
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Hace exactamente un año y dos meses, Florencia Bertotti (26) estaba atravesando el momento más importante y hermoso de su vida: el nacimiento de su primer y único hijo, Romeo. Casada desde 2006 con Guido Kaczka (31), a quien conoció hace una década mientras compartían escenas románticas en Verano del ’98, la actriz confiesa que para ella nada es más importante que la familia. Se define como una auténtica Susanita y dice que en este último

tiempo no dudó en dejar su carrera de lado para dedicarse pura y exclusivamente al rol que más le gusta, el de mamá. Aunque, en realidad, Florencia nunca paró de trabajar: entre pañales y mamaderas, comenzó a diseñar en la intimidad de su hogar, y con el apoyo incondicional de su marido, una nueva novela. Así surgió Niní, la ficción infantil que marca su regreso a la pantalla chica, después de casi cuatro años de ausencia -su último trabajo fue Floricienta-. “Necesitaba volver, ¡estoy re contenta! Me gusta mi trabajo desde siempre, pero ahora vengo más que feliz a trabajar: Niní es como un hijito nuevo y tenemos que defenderlo”, afirma Bertotti.

El proyecto tiene un condimento especial para la actriz: además de ser la protagonista, producirá la tira junto a su esposo. “¡Ojo! No estamos solos: detrás de todo también está la gente de Endemol y Telefe. Si bien Guido tiene más cancha en esto porque produce El último pasajero, es una experiencia nueva para mí. Es un desafío que queremos hacer”, reflexiona. La entrevista con Florencia se desarrolla en su camarín, que está plagado de juguetes y almohadones de distintos colores. ¿El motivo? Como la actriz pasa 11 horas diarias grabando, acondicionó el lugar para tener a su hijo cerca. “Todos los días traigo a Romeo al estudio. “Imaginate que estoy todo el día acá: no podría no tenerlo conmigo, ¡no aguantaría! Además, él la pasa bomba: va con todo el mundo, conoce al equipo de trabajo y se pelean para tenerlo. Al año empezó a caminar, y así anda, medio a los tumbos todavía. Es más, a la entrada hay unas piedritas y a él le encantan: puede estar todo el día ahí entretenido, jugando”, cuenta Flor, pura simpatía. Y agrega: “Si se queda en el camarín, lo veo entre escena y escena. Por suerte, tengo a Rosa, una señora que me ayuda mucho; yo sola no podría con el nene y la novela. ‘Quedate acá que mamá va a grabar y vuelve en 10 minutos’, le digo. Y mi hijo se queda, pancho, jugando con Rosa”.

-¿Se porta bien Romeo?
-Excelente. ¡Es tan bueno el gordo! Es un bebote hermoso, estoy perdidamente enamorada de mi hijo. Los dos, con Guido, lo miramos y no lo podemos creer. “Es lo mejor que hicimos”, decimos.

-¿A quién se parece?
-Justo hoy a la mañana hablamos de eso, porque nació una sobrinita mía y todo el mundo empezó a buscarle parecidos con el resto de la familia. A nosotros todos nos dicen que Romeo es igualito a mí. Sin embargo, otras personas opinan que es el calco de Guido. Yo lo veo igual a mi marido, aunque él dice que tiene más cosas mías.

-¿Entonces?
-Digamos que tiene una mezcla total, pero en realidad Romeo es Romeo. Es medio chinito, un gordito divino. Nosotros somos los dos papones, y él no podía salir de otra manera: tiene unos cachetes regordetes que te dan ganas de comértelo. Con Guido también tenemos dientes grandes, pero Romeo nos va a superar: tiene siete dientes ¡y unas paletas de un tamaño! No sabés lo gracioso que es, ¡ja!

-¿Ya habla?
-Sí, está largándose a hablar. Lo único que dice es papá, ¡y me quiero matar! Como todo el día le hablo de su padre, fue lo primero que aprendió. Para consolarme, le digo a Guido: “Como sé que el nene me prefiere, le hablo de vos para que no te pongas celoso”. “¡Qué te va a preferir a vos!”, me retruca él. Hablando en serio, además de papá dice “i”, que significa sí. Si le ofrezco la mema, me responde: “i”.

-¿Le seguís dando la teta?

-No, ya no. A los 4 meses dejé de amamantarlo porque no tenía más leche. Fue todo un caos, porque tomaba la teta y a los tres minutos empezaba a llorar. Según la pediatra, se debía a que no bajaba el caudal de leche y tenía que hacer mucha fuerza para sacarla. Entonces, no pude amamantarlo más. Ahora, toma bricks de leche.

-¿Duerme bien o se despierta llorando a la madrugada?
-¡Es un santo! El día que nació, durmió toda la noche. La enfermera nos decía que lo despertáramos para darle la teta, pero lo dejábamos dormir. Ahora, se acuesta a las 10 y duerme de corrido toooda la noche. Hoy, por caso, se despertó a las 9 de la mañana. ¡Casi 12 horas durmió! Todo el mundo nos dice que nos sacamos la lotería. Si alguna vez se llega a despertar es porque ladra el perro, y sería la excepción porque lo normal es que duerma toda la noche de corrido.

-En tu forma de ser, ¿qué te cambió haber sido mamá?
-Todo. Antes, terminaba de grabar y pensaba en ir a comer con amigos o hacer algún plan con Guido. Ahora, todo gira en torno de Romeo: no me alcanzan las patas para llegar corriendo a casa y darle de comer, bañarlo, acostarlo… Es el centro de mi vida, y no me quiero perder nada en su crecimiento. Si llora o le pasa algo, no me importa nada más a mi alrededor. Sólo pensamos en su futuro y en darle lo mejor. ¿Viste cuando pedís tres deseos? Bueno, ahora no lo hago más pensando en mí: los tres son para Romeo.

-¿Guido no se siente desplazado? ¿Se pone celoso?

-Nooo, ¡para nada! Disfruta de verme tan dedicada al nene. Le da felicidad que esté tan presente y con el gordito siempre a upa.

-¿Pueden encontrar huecos de intimidad para la pareja?

-Sí. A veces, nos levantamos un rato antes para desayunar juntos y tener nuestro momento. Lo mismo de noche: cuando el bebé se duerme tenemos nuestro espacio para la pareja. Obviamente que siempre es después de que el nene esté acomodado en alguna situación. Creo que uno se va acomodando; no tuvimos esa cosa de “no me das más bola”. Por suerte, no nos pasó.

-¿Cómo es Guido como papá?
-¡Me encanta! Es lo más. Le habla de igual a igual al bebé, y Romeo lo mira súper atento. “Vamos a bañarnos”, le dice, y el otro lo sigue por detrás, a los tumbos. Es re dulce, ¡me mata!

-¿Sabe cambiar pañales?
-Sí, totalmente. Ahora lo hace menos, pero cuando era más chiquito quería cambiarlo siempre él. Lo que sí hacemos es bañarlo todas las noches juntos: ese es como el momento de encuentro de los tres. Cuando subimos la escalera para ir al baño, Romeo ya sabe que somos de él: hace todo un show y cada vez se estira más el tiempo del baño. Sabe que es el centro de atención: su baño capaz que dura dos horas e incluye juegos con el pato de goma, las burbujas, el champú. Después lo secamos, lo vestimos entre los dos y bajamos a tomar la última mamadera del día en el sillón.

-¿Ahí se duerme?
-No, antes mira TN.

-¿Perdón?

-¡Podés creer! Le encanta la musiquita típica de noticiero que ponen en TN. De repente, si está jugando y escucha un “Ultimo momento”, para la oreja. Le llama mucho la atención, desde que era un bebito.

-¿No mira dibujitos animados?
-¡Nada! No le divierte ningún dibujito. Mira sólo el noticiero y le copa mucho la música. Se sienta cerca del equipo para que lo encendamos, o me lleva hasta donde está la guitarra para que le toque algo. Y ahí empiezo a improvisar canciones viejísimas.

-¿Qué le tocás?
-Rasguña las piedras, ¡cosas de hace mil años! Como tenemos dos guitarras, una grande y otra más chiquita de él, tipo Winnie Pooh, él agarra la suya y me imita. Encima sigue el ritmo con las manos, ¡me derrite de amor!

-Con papás actores, el nene puede salir artista.
-¡Qué sé yo! Es cierto que algo de sensibilidad artística tendrá, porque nos mira trabajar a Guido y a mí y presta atención, pero por ahora no sabemos qué hará de su vida. Obviamente que mama cosas artísticas, pero capaz que le terminan gustando los números, o las leyes.

-Sabiendo cómo funciona el medio, ¿te gustaría que fuera actor?

-Lo que pasa es que disfruto tanto de este trabajo, que diría que sí. Si es por mi experiencia, sí: que sea actor y que trabaje en la tele. Mi profesióm me dio a mi marido, que es la persona que más amo sobre la tierra, y un hijo maravilloso, con el que puedo compartir momentos mientras trabajo. Por suerte, no estoy encerrada todo el día en una oficina, así que lo puedo tener conmigo al gordo. Si bien me gustaría que Romeo hiciera una carrera artística, no se lo trataré de generar o inducir. Como yo tuve la libertad de elegir lo que me gustaba, y Guido también, queremos que Romeo haga lo mismo.

-Tenés 26 años. ¿Imaginaste que a esta edad ibas a estar casada y con un hijo?
-No sé si lo imaginaba, pero sí lo soñaba. Además de ser actriz, sabía que quería tener muchos hijos y ser madre joven, pero todo era un sueño. Cuando me enamoré de Guido, hace diez años, empecé a planificar mi vida. “Mirá cuando tengamos hijitos”, le decía. Y ya desde entonces comenzamos a pensar los nombres. Es más, recuerdo que tenía 16 años y hacía listas con nombres tentativos para nuestros futuros hijos. Siempre fui recontra casamentera y familiera.

-¿Romeo estaba en la lista originaria?
-¡No! Cuando quedé embarazada, empezamos a buscar el nombre con Guido e hicimos dos listas: una de nenas y otra de varones. Después, cuando nos dijeron el sexo del bebé, descartamos una y sólo nos abocamos a la de los nenes. Al principio, nos gustaba Felipe, pero se hizo re común: si gritás Felipe en una plaza, ¡se dan vuelta 40 chicos! Buscando en Internet y en una guía de nombres, apareció Romeo. A pesar de que nos encantó de una, nos daba miedo porque es muy conocido pero no tan común, es un nombre raro.

-¿Tiene algo que ver con Romeo y Julieta?

-Romeo de por sí es romántico, pero no tuvo que ver con eso. Nos gustaba cómo sonaba y a él le queda pintado.

-Flor, ¡estás re babosa con tu hijo!

-Sí, ¡estoy que no puedo más! Cuando los miro a Guido y a Romeo juntos tirándose la pelota o compartiendo alguna actividad, me siento la mujer más feliz del mundo: lo amo cada vez más a Guido y me enamoro más de Romeo. ¡Siento que no puedo pedir nada más!

-¿Piensan seguir agrandando la familia?
-Sí, quiero tener como mínimo cuatro hijos. Es una infantilada decir cuántos, pero es lo que me gustaría.

-¿Guido qué dice?
-¡También quiere! Ellos son cinco hermanos, así que está acostumbrado a la familia numerosa. A mí me encantan los chicos y el caos familiar. Los dos deseamos tener más hijos.

-¿Y para cuándo entonces?
-Queremos que sean seguiditos en edad, pero a la vez hay que encontrar el espacio para poder dedicarle tiempo al bebé. Si bien trabajaba desde casa, los primeros nueve meses de Romeo me dediqué a full a él. Para mí, la prioridad es la familia y no voy a dudar en dejar de trabajar para criar un hijo.

-Si te sorprende un nuevo embarazo en medio de Niní, ¿qué harías?
-Lo que pasa es que ahora Romeo tiene un año, y como mínimo, quiero que pasen uno o dos más para volver a ser mamá. Uno puede planificar, pero hay que ir viendo, porque la naturaleza tiene sus tiempos.

Florencia comenta que subió diez kilos durante el embarazo y dice que no le costó nada bajarlos. “Dando la teta se me fue todo: de repente, un día me miré al espejo y pesaba menos que antes de estar embarazada. Entre la teta y no dormir, te vas consumiendo”, sostiene. La actriz también cuenta que vive con Guido y Romeo en Capital Federal, en una casa con balcones grandes. “Por suerte, tenemos aire. Y espacio para el bebé y nuestro perro, un golden llamado Pepino”. ¿Cómo se lleva con los quehaceres domésticos? “Sé hacer de todo porque cuando vivía con mi mamá y mi hermana, entre las tres nos dividíamos las tareas de la casa. Cocinar me encanta, pero ahora lo relegué bastante porque con un hijo y el trabajo, no tengo tiempo. Eso sí, soy malísima con la plancha, estoy negada a aprender. Soy muy limpia y cuidadosa con la limpieza, pero la arruga en la ropa no me molesta tanto”.

-Llevás diez años junto a Guido.
-Sí. Nos ponemos a pensar que hace una década que estamos juntos, y no lo podemos creer. Cuando lo conocí, yo era prácticamente una nena y me enamoré muy fuerte de él. Empezamos a salir, y estaba como que no lo podía creer. Nos divertíamos mucho grabando juntos; él me parecía el chico más gracioso y ocurrente del mundo. Es más, creo que lo que nos enganchó a los dos fue el sentido del humor del otro. Primero nos conocimos como amigos y después nos enamoramos.

-Una historia de novela.
-Estábamos siempre grabando juntos, y cuando terminaba el día me daban ganas de seguir estando con él. Es bueno, caballero, excelente compañero… Luego conocí a su familia y cerraba el círculo perfecto, todo me gustaba. Y me sigue gustando. Con el tiempo uno va cambiando y le van pasando distintas cosas, pero lo importante es no perder el contacto y la magia. Está bueno seguir pensando qué es lo que al otro le gusta. Al día de hoy, Guido me sigue trayendo flores, como cuando éramos novios. ¡Eso me encanta!

-¿Trabajar con Guido no puede desgastar la pareja?

-¡Para nada! Nos conocimos trabajando en Verano del ’98 y desde el vamos, sabíamos cómo era la convivencia con el trabajo. Si pasás doce horas diarias en un estudio, lo mejor que te puede suceder es trabajar con tu pareja. ¡Si no, no te ves nunca! Con Guido somos dos apasionados de este laburo, nos encanta trabajar juntos. Después, a la noche estamos comiendo y hablamos del programa y temas relacionados.

-¿En qué momento se desconectan?
-Los fines de semana, sobre todo el sábado. Ese es nuestro día de relax, porque el domingo Guido conduce El último pasajero. Como tenemos ese solo día libre, nos vamos a un campo o una quinta y estamos al aire libre. Ahí charlamos de la vida, nos desenchufamos de todo.

-Floricienta fue un suceso. ¿Creés que te va a costar despegarte?

-A mí no me cuesta porque me parece algo natural: Floricienta lo hice en un momento determinado y fue buenísimo. No reniego de ella, me encanta y la pasé muy bien. Fue todo disfrute. Ahora, tener la posibilidad de volver para el mismo público, que tan bien recibió algo que hice hace cuatro años, es seguir adelante con mi carrera. Me encanta volver a hacer un ciclo para chicos.

-Fue un personaje que quedó muy fuerte en el imaginario. ¿Cómo vas a diferenciar a Niní?
-Lo que pasa es que no parto desde ahí. O sea, hay gente que me va a decir Floricienta hasta que tenga 200 años, pero sería un error intentar diferenciarme. Uno tiene que buscarle identidad y un estilo propio a lo que quiere contar. Recuerdo que cuando terminé Son amores, todos me preguntaban cómo iba a hacer para desprenderme de Valeria Marquesi. Y yo decía: “Trataré de ir despacito, hasta que surja otra cosa”. Ocurre que uno tiene el mismo envase, la misma sonrisa, el mismo puchero, ¡son cosas muy de uno! Eso no se puede cambiar, pero sí encarar de otra manera el personaje y contar una historia distinta. Eso es lo que nos proponemos con Niní.

-Se te nota feliz. ¿Cuál es la fórmula para estar tan bien?
-No es un camino decir: “Hago esto para sentirme bien”. ¡No sé cómo explicarlo! Disfruto naturalmente de todo lo que me toca y me adapto muy fácil a todas las circunstancias. Si hay una situación mala o fea, me parece que es parte de la vida y hay que atravesarla de la mejor manera. A la vez, hay que disfrutar de lo que uno tiene y lo que te dio la vida. A mí me han pasado cosas tristes, como la pérdida de seres queridos, pero hay que asumirlas. No se puede vivir con la sensación de negación de lo malo. No es una paranoia de que hay que estar bien, sino disfrutar lo que te toca y pasarla bien así.

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  1. paula andrea

    demsiando largo apenas voy en la mitad y no quiero leer mas te felicito por tu hijo y que lo disfrutes mucho y exitos ne tu programa que me lo veo siempre ne la pagina oficial pues osy de colombia

  2. paula andrea

    espero que me repondas o que te guste mi mensaje
    besos

  3. admin

    Gracias por comentar :D

    Suertee!

  4. yesica .m.

    te re admiro flor y te deseo lo mejor ¡suerte!

  5. Adri

    te amo flor mi msn para fans nomediigasmalena@hotmail.com besos

  6. flor te ree felicito por tu programa y por tu hijito que es hermoso ….!!!!!!! veo tu programa tods los dias y me divierto mucho con todas las que semanda niní…..!!!!!!!!! besotes

  7. ASTURIANA

    Flor yo te empeze a ver en floricienta y me encantaste eres la mejor.Estoy muy contenta de que hallas formado una familia tu hijo deve ser muy guapo como alla salido ati.Te quiero eres la mejor.Besos

  8. flor te deseo lo mejor tu hijo debe ser re lindo t.k.m

  9. soy de rio gallegos contesten porfa soy cami

  10. florencia

    andate a la mierda feaa narifgonaa

  11. gabriela

    sos unaa chika re linda espero q me mandes algoo florr te kiero muchoio feaa de mierdaa hacete sirugfia en la narizz boboaaaaaaaaaaa no sabes ni paa mierda pelotudaa! .. feaa kedatee con guidoo no con el otroo q trabajaba en nini . taradaa !. alsadaaa

  12. immense log you latch on to

  13. It is nice to definitely dig up a blog where the blogger is polished. Thanks for creating your web site.

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